El Reino Olvidado

Este diario es la crónica de un país olvidado, el seguimiento de su huella histórica, cultural y artística en España y en Europa.

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Lugar: Bergidum, Asturia, Spain

ex gente susarrorum

miércoles, noviembre 01, 2006

La montaña oriental leonesa

Coincide este territorio con las llamadas tierras de Riaño, donde encontramos comarcas históricas como la merindad de Valdeburón o la tierra de la Reina, y geográficas, como Sajambre, Valdeón y Valderrueda-Valdetuejar, además de Riaño y la cuenca alta del Esla. Todas ellas se presentan perfectamente definidas, encuadradas dentro de los valles que surgen alrededor de los Picos de Europa. Los valles de Valdeón y Sajambre vierten sus aguas hacia Asturias y están muy influenciados por la cultura trasmontana.

En este territorio se trabaja bien la piedra, lo que se nota en las esquinas de los muros donde aparece la piedra de sillería o de silla-rejo; en el recerco de los vanos se utiliza igualmente la sillería o las grandes piedras. La cubierta se cierra siempre con teja, salvo en construcciones antiguas, en las que se conservan cubiertas vegetales y algunas renovaciones modernas que incorporan la pizarra. Como en los territorios anteriores las maderas de roble y de haya son las utilizadas para la construcción.

Los tipos de casas de la montaña oriental podemos sintetizarlos en dos: las antiguas casas de cubierta vegetal y las casas de corredor.

Las primeras se centran sobretodo en las «Casas de horca», de planta rectangular, con la fachada en el testero y suelen incluir a los laterales porches o soportales, pocas veces cerrados. (Se analizan en el apartado de construcciones desaparecidas).
Las casas de corredor tienen, dentro de un esquema común algunas variantes; las más antiguas son las que coinciden con la descripción de G. de Cárdenas:

"...son de planta rectangular, y de dos pisos, situándose siempre en planta baja la cocina, que es el cuarto de vivir, el zaguán donde se guardan los aperos de labranza, la cuadra y el dormitorio principal, con su cama de cuatro colchones y el viejo arcón donde aromada por membrillos se conserva la ropa de cristianar. En la planta superior van los dormitorios secundarios y el desván o granero. La cubierta es generalmente a cuatro aguas excepto cuando las viviendas están adosadas unas a otras, en cuyo caso es, naturalmente a dos aguas. Tres de sus fachadas tienen ventanas escasas y diminutas, recercadas de piedra. Únicamente la fachada a mediodía cambia por completo de aspecto; se abren puertas y ventanas de dimensiones normales y corona la planta principal el clásico y conocido corredor característico de la región, el balcón o corredor de roble, resguardado por los muros laterales que se prolongan a modo de cortafuegos, y en el que se secan al sol los frutos".

Un modelo más evolucionado está representado por casas de dos plantas que tienen en planta baja la cocina y la despensa, la bodega y el comedor, cuando lo hay; en la planta superior los dormitorios y el acceso al corredor; bajo cubierta está el desván o almacén, donde a veces se madura y conserva la fruta.

El corredor es la seña de identidad de esta construcción, situado y orientado a sur o sureste. A veces el corredor se plantea como un simple volumen añadido al edificio y volado sobre las vigas del forjado; otras veces se sustenta sobre pies derechos con alguno de los laterales cerrados para crear un espacio protegido a modo de porche, pero la forma más representativa es la descrita por G. de Cárdenas, aquella en la que el corredor se sustenta sobre la prolongación de los muros laterales y una gran viga, creando un porche en el que suele abrirse la puerta de acceso a la casa. Cuando el corredor se acristala tenemos la galería., muy común en el valle de Sajambre. Junto a esta casa suelen estar las cuadras, adosadas y formando parte del mismo edificio, en una construcción distinta situada en ángulo, creando un espacio destinado a corral. Entre las construcciones que configuran estos espacios están los hórreos, las horneras y los cobertizos o vestechas para los aperos del campo.

Los hórreos forman parte importante del paisaje de algunos pueblos de la comarca, apareciendo por lo general cerca de la casa, a veces formando grupos en la parte trasera de las viviendas o, como en Prioro, a la entrada del pueblo. (Se analizan en el apartado de construcciones desaparecidas).

En los valles altos, puertos y majadas encontramos corrales para el ganado y, junto a ellos, el chozo para los pastores; los más antiguos son de planta redonda y se cubren con escobas o retama, aunque los mas abundantes tienen planta cuadrada o rectangular y se cubren con teja, que sustituye al tapín. Los corrales suelen tener una cerca de piedra sobre la que a veces se desarrolla un porche o soportal, e incluso llega a configurar espacios más cerrados, como en el Puerto de Tarna.

Territorialidad

En el Valle de Sajambre encontramos una arquitectura tradicional bastante bien conservada, con una muy estimable calidad, que se adapta a las pendientes del terreno, es decir, a las laderas del valle, dando una imagen de estructuras dispersas. Las solanas o corredores dominan las construcciones más características, donde las barandillas reflejan un buen trabajo de la madera. En muchos casos estas solanas se cierran con madera y cristales creando miradores de gran belleza y prestancia. Dentro de la organización de los espacios creados por las casas, las cuadras y los cobertizos, se sitúa el hórreo, que aparece en casi todos los pueblos. Oseja de Sajambre es la población más importante del valle y la que centra los mejores edificios; le siguen Soto de Sajambre y Ribota.

En el Valle de Valdeón se conservan edificios de una apreciable calidad, en los que destaca el trabajo de la madera, con sencillos y delicados dibujos, tanto en los barandales de los corredores como en los pies que los soportan. Las casas son de dos plantas y desván, semejantes a todas las de la montaña. Las construcciones más destacadas y singulares del valle son los hórreos, tanto por la variedad de formas y tamaños, como en el número de ellos. Los mejores conjuntos se concentran preferentemente en los pueblos de Santa Marina de Valdeón, Caldevilla y Soto de Valdeón; en estas localidades podemos ver, además, buenos corredores.

El pantano de Riaño dejó bajo sus aguas siete pueblos de la comarca, Huelde, Anciles, Riaño, Salió, Pedrosa del Rey, La Puerta y Escaro, además de gran parte de Burén y muchas tierras de Vegacerneja, respetando la parte principal del pueblo.
La Tierra de la Reina es la menos afectada por el pantano. En casi todos sus pueblos se conservan edificios que tuvieron cubierta vegetal y que podemos incluir dentro de las "casas de horca", transformadas y reformadas, con las cubiertas de teja o pizarra y elementos modernos incorporados a sus muros. Los porches, adosados a uno o dos laterales de la vivienda, se soportan generalmente por pies derechos en forma de horca; otros cobertizos tienen gran altura y se dividen en dos plantas: la superior para pajar y la inferior para el carro y los aperos. En muchos de los pueblos también encontramos un número apreciable de hórreos. Los núcleos más interesantes del valle son Boca de Huérgano, Villafrea, Barniedo de la Reina y Los Espejos de la Reina, todos ellos asentados junto al río Yuso, afluente del Esla.

Valdeburón ha perdido con el pantano una parte de su arquitectura popular. A pesar de ello se conservan hórreos y casas de corredor o solana en los pueblos situados por encima del embalse. Acebedo es hoy la población más destacada. Camino del puerto del Pontón, Vegacerneja, que salvó sus casas de quedar anegadas, tiene corredores de madera abiertos, balcones de madera y solanas cerradas, así como galerías acristaladas, todo lo cual forma un variado conjunto de apreciable arquitectura. Lástima que estos buenos ejemplos no hayan sido asimilados y recogidos en la moderna urbanización levantada en una de las salidas del pueblo. Algo más arriba Retuerto conserva varios edificios interesantes dentro de un entorno cerrado, en el fondo de un pequeño valle, protegidos por su templo parroquial que domina el pueblo.

Por debajo de la presa, los pueblos existentes que hay hasta Cistierna han visto muy renovadas sus casas, pero aún podemos apreciar, en la mayor parte de ellos, buenas construcciones con corredor o solana y alguna galería acristalada, habiendo desaparecido casi totalmente los hórreos. Destacan Las Salas, con el caserío a lo largo de la carretera; Argovejo, en el fondo de un hermoso valle, con solanas y corredores muy variados; y Lois, dominado por la mole de su gran iglesia y casas con buen tratamiento de la piedra, además de la conocida como Casa del Humo, por no tener chimenea, recogida por L. Feduchi9' hoy bastante reformada y perdida.
Cerca del nacimiento del río Cea se asienta Prioro, una amplia población que conserva un grupo de hórreos a la entrada del pueblo y otros repartidos por el amplio caserío. Éste presenta casas de piedra, con planta baja, piso y desván, algunas con recuadros de ladrillo en los vanos y otras con adobe en las medianeras. Son muy comunes los cobertizos para el carro, unas veces como construcción aislada, otras como un porche delante de las cuadras o un simple vuelo del tejado, para protección de descarga de la hierba y la paja en la tenada. Son frecuentes las galerías, solanas o corredores en el exterior de las casas, la mayor parte de las veces con barandales de tablas recortadas o barrotes simples. Se conservan también hornos exteriores.

Morgovejo, aguas abajo, tiene un par de calles largas que se comunican entre sí formando algunos rincones. El tipo de construcciones es semejante al de Prioro, pero aquí parecen algo mas cuidadas, con cobertizos, solanas o galerías, voladas o a paño de fachada, adobe en las medianerías y en la parte alta de algunos A medida que nos desplazamos hacia el sur, hacia Puente Almuhey, el adobe aumenta poco a poco, y las solanas disminuyen. Valderrueda se asienta en una ladera, con calles que ascienden en zigzag hasta la iglesia parroquial, situada en lo alto del pueblo. Algunos edificios llegan a estar construidos totalmente de adobe, aunque se mantienen las construcciones de piedra como dominantes.

Los pueblos asentados en el valle de Valdetuejar son algo menores y sus edificios semejantes a los vistos en Valderrueda, pero todo ello de menor interés.


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2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

El corredor nunca recibe el nombre de "solana" en Valdeón y en Sajambre. La voz "solana" se usa en la provincia castellana de Santander, no en los valles asturleoneses de Valdeón y de Sajambre. Un saludo.

1:25 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Los valles de Valdeón y Sajambre nunca reciben el nombre de "asturleoneses" son valles leoneses.

5:37 p. m.  

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