El Reino Olvidado

Este diario es la crónica de un país olvidado, el seguimiento de su huella histórica, cultural y artística en España y en Europa.

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domingo, abril 29, 2007

Otro camino de Santiago por tierra leonesa

NICOLÁS BENAVIDES MORO, Tierras de León, Vol. 4, Nº 5, 1964 , pags. 47-53

SE trata de la calzada romana llamada (en gran parte de su recorrido y en su derivación a Caeasaraugusta, o Zaragoza), Vía de la Plata, y de su prolongación hasta Astorga, desde la derecha del Duero.

Esa Vía nacía en Mérida, iba por la proximidad de lo que hoy es la ciudad de Cáceres, pasaba el Tajo y el Almonte (en las condiciones que veremos), seguía por donde siglos después se fundó Plasencia, atravesaba el Puerto de Bejar, seguía por Salamanca y Ocelo Duri (hoy Zamora), separándose, ya al Norte del Duero, al Este para seguir a Zaragoza.

La prolongación antes citada atravesaba el Este cerca del actual Benavente, entraba poco después en lo que hoy es tierra de la provincia de León, pasaba el Órbigo por Cebrones, lo hacía después por San Martín de Torres (pueblo en el que creo, sin duda ninguna, que estuvo la ciudad prerromana y romana llamada Bedunia —capital del territorio llamado, por ella, “Beduniense"—, de la que me propongo tratar con la extensión que merece, pues tengo interesantes materiales sobre ella), o por su pie; seguía por lo que hoy es La Bañera y terminaba en Astorga, donde se unía a la que venía desde Francia hasta Brigantium (hoy Betanzos) y puerto actual de La Coruña, uno de los que fueron llamados Portus Magnos, por los romanos, por su gran amplitud. Esa vía es la que, desde la "Invención" (o hallazgo) de la tumba del Apóstol Santiago llevó a ella la mayor afluencia de peregrinos, desde Francia y a través de ella, por lo que se le llamó Camino francés.

La Vía de la Plata, y su prolongación hasta Astorga, seguía sensiblemente por donde hoy va la carretera que jalonan los puntos indicados, desde Mérida; vía que, pasados los siglos, fue ese otro Camino de peregrinación a Santiago de Compostela, principalmente desde las tierras del Sur, aunque en él se agregaran gentes que venían, también peregrinando, desde Cataluña y Aragón, lo que hacían al S. E. de Benavente.

Mérida fue un notable nudo de vías romanas, o calzadas, que de allí partían a Sevilla, Córdoba, Málaga, Cádiz, Toledo y a otras importantes poblaciones, desde las que, andando el tiempo, acudieron también peregrinos a Santiago por la larga Vía citada .

Error aclarado

Me interesa aquí hacer referencia a un error cometido por geógrafos e historiadores notables respecto al paso del Tajo por esta vía romana, pues se ha sotenido que en aquel paraje había un solo puente, en el lugar llamado Alconétar, y, precisamente basándome en ese nombre, pude demostrar que allí la vía romana pasaba por dos puentes: uno sobre el Tajo y otro sobre su afluente el Almonte, muy próximos.
Esto lo efectué en el primero de mis artículos sobre TOPONIMIA HISPANO-ARABE; titulado "Alconétar", publicado en la revista "Africa" (del Consejo superior de Investigaciones Científicas) en su número de julio de 1953.

La clave de mi afirmación estaba en ese nombre, Alconétar, levísima deformación del árabe Al canátar (hasta con el mismo acento), que significa "Los puentes", plural de Alcántara, "el puente" (por lo que se incurre en redundancia al decir "el puente de Alcántara"), lo que prueba que los musulmanes, en sus correrías o en sus campañas, pasaban en esa calzada por dos puentes y no por uno solo. Andando el tiempo ambos fueron destruidos, por ellos o por nuestros antepasados leoneses, en el flujo y reflujo de la lucha, para poner allí fuerte obstáculo al adversario en algún grave momento de la guerra.

Para confirmar mi aserto (pues en el exterior no aparecen restos de esos puentes) conseguí que se hiciera una fotografía por la Aviación (gran auxiliar de la Arqueología) y, en ella se ven claramente, bajo las aguas, los cimientos de ambos puentes, fotografía que va inserta en mi mencionado trabajo.

Se hicieran los dos, por los romanos, para facilitar el paso, pues éste era más peligroso en la confluencia, inmediata, de los dos ríos: el Tajo, muy caudaloso, y el Almonte, de régimen torrencial en períodos de intensas lluvias que recoge desde la sierra de las Villuercas, donde nace. Actualmente la carretera y el ferrocarril pasan por un solo puente cada uno, después de dicha confluencia, lo que se debe al gran progreso en la construcción.

Lo que debió ser "Turmulus"

Entre ambos puentes existió una pequeña fortificación Turmulus (véase esto y lo antedicho en el Detalle (a) del adjunto croquis) que vigilaba y protegía el paso por aquéllos, tan próximos, y albergaría también, en dependencias anejas, a los transitantes de esta vía —desde muchos siglos antes de los romanos pecuaria y humana— que éstos pavimentaron y mejoraron para el paso de sus carros de guerra y de transporte, y para el de sus legiones, como hicieron en otras panes.

Este nombre, Turmulus, debió, acaso, hacer referencia a la guarnición del fuerte, que seria una turma, pequeña unidad de Caballería que, originariamente tenía unos treinta jinetes y era muy apta para recorrer la calzada, en misión de vigilancia, hasta las mansiones inmediatas por el Norte y por el Sur. Turmulus también era mansión (lugar de refugio, de descanso, de releve de los tiros de los carros, etc.), aquí y en relación con otra vía.

Posible causa del nombre de esta calzada

Acaso, ese nombre de Via de la Plata le fuera dado por el transporte del mineral argentífero, cobrizo, del yacimiento existente en el pueblo que aún hoy se llama "Almadén de la plata" (provincia de Sevilla) y del mercurio del otro Almadén (hoy provincia de Ciudad Real, cerca de la de Córdoba y próximo a la calzada que unía a Mérida con Córdoba y Málaga), pues los romanos llamaban al mercurio rieron argentum; es decir, plata viva.

Mérida tuvo ceca (fábrica de moneda) autónoma, como la tuvo también Turiasso (hoy Tarazona) en territorio sujeto a Zaragoza, y ese valioso mineral argentífero debió ser transportado a dichos lugares y otros, por esa vía, a la que dio nombre. También había yacimientos de plata en puntos de Sierra Morena, propicios a esa calzada.

Lo que ella fue para León

Esta Vía de la Plata (parte de la cual subsiste con su pavimento romano en el Puerto de Béjar, y hoy es atajo de la actual carretera a Salamanca) fue principal eje de marcha de las tropas de los Reyes de León, en la Reconquista de Extremadura y algo de la Andalucía occidental. Las que salían de la ciudad misma de León lo hacían tomando el valle del Esla hasta Benavente, donde tomaban ya dicha vía, y sus transversales donde era necesario hacerlo. Véase en nuestro croquis el "Detalle (I)".
Esto afectó, principalmente, a los dos grandes últimos Reyes, solamente de León, Fernando II y su hijo Alfonso IX, haciéndose tras ellos la definitiva unión con Castilla, campeando, desde entonces, ya juntos, les leones y los castillos en los pendones de guerra y siguiendo los leoneses, en la nueva era, el avance por las tierras del Sur.

Esta Vía de la Plata tiene para nosotros, leoneses, la más alta significación, pues está llena (con sus aledaños) del recuerdo de la acción histórica y lingüística de León.

Como es bien sabido, Alfonso IX creó en Salamanca el Centro de Estudios que su hijo, Fernando II, convirtió en Universidad.


A la acción privativa de nuestros antepasados (especialmente a la de Fernando II y de Alfonso IX, pero también a la de Fernando III, criado y educado en la Corte de su padre, en León) se debe que fuera llamada Extremadura Leonesa la zona Norte de la provincia de Cáceres, aunque parece alcanzó esto mayor extensión. Don Vicente Paredes Guillén, en su notable obra Historia de los Framontanos Celtibériccs desde los más remotos tiempos hasta nuestros dios (Plasencia, 1888), hablando de la trashumancia del ganado lanar, dice:

"En todos los acuerdos y documentos del Concejo de la Mesta posteriores al siglo XII, cuando dicen las Extremaduras debe entenderse todo el territorio de Extremos de Puertos Reales Abajo, y cuando se dice en ellos Extremadura, en singular, hacen referencia a lo que hoy es Extremadura y entonces Extremadura de León."

Puede verse, también, a efectos de esa expansión leonesa en el país extremeño, el trabajo Repoblación de la Extremadura Leonesa de Julio González. Revista Hispania. Núm. XI, 1943. Este mismo autor, que tan ligado ha estado a lo leonés, obtuvo el Premio Raimundo Lao, 1943, por su magnífica obra titulada Alfonso IX, que fue publicada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, dos tomos, 1944, documentadísima biografía de nuestro gran Rey, escrita con verdadero amor.
A Fernando II se debe la fundación de la Orden Militar de Alcántara (1177). A él y a su hijo deben, fueros distintas poblaciones, algunas sobre la vía que estudiamos, o próximas a ella. Ambos. en memorables campañas, liberaron aquellas tierras.

En la provincia de Badajoz hay varios pueblos que recuerdan en su denominación al viejo y glorioso Reino liberador: Calera de León, Cabeza de León, Fuentes de León, Segura de León, y hasta en la de Huelva hay un Arroyomolinos de León.

Extremadura está llena de vestigios leoneses, y en ella (así como en Salamanca) subsisten muchas voces del lenguaje leonés, de lo que tengo abundantes datos.
En Hervás hay un palacio que fue de los Quiñones, y en Plasencia, en una gran casona en la que está (o estaba, al menos, cuando me alojé allí en 1931) el Hotel Eloy, el escudo en piedra del también apellido leonés Benavides (uno de los compañeros de Suero de Quiñones en el "Passo Honroso" lo fue Diego de Benavides), de cuya expansión en el Sur acaso me ocupe algún día, con la de otros también leoneses, por su interés histórico.

En Llerena (S. E. de la provincia de Badajoz) estuvo el Priorato de San Marcos de León. La documentación que allí fue llevada, y la del período de tal estancia se halla en el Archivo Diocesano de Badajoz. Aquel traslado temporal fue prueba de la gran influencia de León en Extremadura.

Volviendo a nuestra Vía, como Camino a Santiago, diremos que durante siglos encauzó gran corriente de peregrinos, si bien no tan copiosa como la que seguía el Camino Francés, ya que éste recogía los de toda Europa a través de Francia y los muy numerosos de esta Nación. La Casa de las Conchas, de Salamanca, va unida a esta peregrinación. He leído que el nombre de Sayago (provincia de Zamora) es una deformación de "Santiago", y se lo relaciona con aquélla.

Paso de este Camino por Cebrones y por La Bañeza

Poco después de entrar en nuestra provincia pasaba sobre el Órbigo, como va dicho, por el puente romano de Cebrones, del que compaño dos fotografías, que hice en 1915, en una de las que, como nota curiosa, puede verse que uno de los aldeanos en ella retratados lleva los allí llamados "zanjones" y en Salamanca, Extremadura y Andalucía, "zajones", en plural, por ser prenda doble, de cuero, que protege ambas piernas en trabajos rudos o peligrosos y usan especialmente los caballistas y rejoneadores. Esta prenda, que antaño se usó mucho en esa zona del partido de La Bañeza, y ha desaparecido ante la indumentaria moderna, es posible que llegara desde el Sur por la Vía que examinamos.

En la proximidad de ese puente (que ha perdido carácter al ser ensanchado y modificado hace pocos años) hubo una antigua capilla, ya desaparecida hace muchos, que acaso tuvo por antecedente, en eI mismo solar, un pequeño templo romano, votivo, como el que, afortunadamente, subsiste en el famoso puente sobre el Tajo en la villa extremeña de Alcántara, o quizás lo era la actual iglesia, próxima al río, ya que fue muy frecuente (de ello se podría citar muchos ejemplos) que el Cristianismo levantara templos en los mismos lugares en que los hubo paganos.

Ese camino de peregrinos seguía por la actual carretera de Madrid a La Coruña, pasando al pie de San Martín de Torres (la antigua Bedunia) y continuaba a La Bañeza. Cuando aquéllos llegaban a ésta se detenían a rezar en la capilla de San Antonio Abad. Acompaño fotografía de la puerta de esta capilla, de la que ya no existe más que el solar y la fachada. En la dovela-clave del arco de esa puerta, están, talladas en piedra, la estrella y la concha, emblema de la peregrinación a Santiago.

En La Bañeza se detenían los peregrinos, en su larga y agotadora caminata, para rezar y, también, para reposar de su andar fatigoso.


A efectos de esto último había hospederías en casas inmediatas a la capilla, que hoy son de vecinos. Los peregrinos enfermos o heridos eran acogidos en el Hospital de la Vera Cruz y, para atenderlos en todos los aspectos, tenía el Ayuntamiento una casa contigua a la capilla, en cuya fachada estaba el escudo de la población (muy anterior al actual) que ha sido conservado en la casa nueva que sustituyó a aquélla.

Unos peregrinos seguían por esa Vía, directamente a Astorga, donde se unían al Camino Francés, y otros iban a unirse a él en el Puerto de Foncebadón, para seguir, por el Bierzo, a Santiago.

Nuestro gran Rey Alfonso IX fue, también, peregrino al Santuario del Apóstol, al que no pudo llegar. En 1240, tras victoriosa campaña en Extremadura, emprendió ese viaje para dar gracias al Santo Apóstol por sus victorias y pedirle apoyo para otra campaña que preparaba, marchando por dicha Vía de la Plata y su prolongación, y ya no lejos del Sepulcro de Santiago, en Villanueva de Sarria, falleció el 24 de septiembre de aquel año.

Esta que fue Vía romana debe merecernos la mayor atención, por muy leonesa. Está ligada a nuestra historia de varios siglos. Tanto por esta circunstancia como por ser otro camino de Santiago en nuestra tierra merece ser recorrida y estudiada detenidamente. Puede decirse que ella es la columna vertebral de la proyección de León en el Sur: Zamora, Salamanca, Extremadura y Andalucía.

Las tierras del Sur de León son un gran campo, apenas explorado, de la influencia leonesa; del poderoso influjo de su espíritu en ellas.

Es digna del más profundo estudio la acción liberadora y civilizadora de León, especialmente en ese amplio territorio meridional que nos ocupa.
Nuestro glorioso Reino lo merece, en su honor.

Pero esto es una labor de equipo. Y de equipo entusiasta...

2 Comments:

Anonymous Marta said...

Me ha parecido muy interesante este artículo, y me gustaría preguntar si alguien tiene más detalles acerca de la variante que dicen que, en lugar de ir a Astorga, enlazaba La Bañeza con Foncebadón (si no he entendido mal). Precisamente estoy intentando investigar este tema, por estar viviendo en Tabuyo del Monte, un pueblo que estaría en esta hipotética ruta, y cuya iglesia mayor está dedicada a Santiago. Aunque tengo una idea de cuál sería esta ruta, me gustaría tener datos históricos que la avalaran...
Concuerdo totalmente que nuestras tierras están llenas de potenciales sin descubrir y que merece la pena conocer bien dónde estamos y trabajar por el bien de lo propio. Aunque no soy Tabuyana sino de adopción, vaya esto por mis raíces leonesas.
En todo caso, muchas gracias por el artículo y por todo el blog.
Saludos,
Marta

9:54 p. m.  
Blogger Baron said...

Me ha parecido muy interesante tu blog y me gustaría saber mas sobre la población de Cebrones del Rió, la ruta de la plata y sus variantes.

Tengo un Blog sobre este pueblo que es: http://cebronesdelrio.blogspot.com.
Un Cebrones saludos.

9:58 a. m.  

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